Es sabido que el coloso alemán RICHARD WAGNER admiró profundamente esta obra cumbre del BEL CANTO italiano, sobre todo el desarrollo musical de su obertura la cual es una verdadera pieza sinfónica en sí misma. NORMA fue escrita por el gran compositor siciliano VINCENZO BELLINI y su estreno tuvo lugar en el Teatro ALLA SCALA de MILAN el 26 de diciembre de 1831. El argumento de la opera es bastante conocido: narra la secreta relación amorosa entre la sacerdotisa druida NORMA y el procónsul romano POLLIONE. Este personaje está escrito para un tenor spinto de buenos medios vocales y agudos metálicos, pero al mismo tiempo exige una línea belcantista de arduo desempeño y una afirmada técnica de canto. No es novedoso sostener que tenores de la talla de MARIO DEL MONACO y FRANCO CORELLI han sobresalido en la caracterización de este difícil personaje. Siento un especial apego por esta opera ya que con ella debuté en el rol de FLAVIO en el TEATRO ROMA de Avellaneda junto a la ORQUESTA SINFÓNICA dirigida por el maestro OSCAR GALVEZ VIDAL. Este rol de segundo tenor en la opera se exige sea interpretado también a través de un canto spinto, empatizando así con la voz del tenor principal. FLAVIO es un centurión, amigo y confidente de POLLIONE, y como tal está al tanto de la relación secreta que ambos amantes mantienen. En la escena del ACTO PRIMERO hay un tenso dialogo, previo y posterior al aria y caballeta MECO AL ALTAR DI VENERE
que debe cantar de modo vibrante un exultante POLLIONE . En los últimos instantes de la escena FLAVIO debe emitir notas que llegan a un SOL AGUDO pero que requieren una buena fuerza vocal ya que debe sonar por encima de una intensidad orquestal donde predominan la potencia de los metales. Posiblemente esta fuerza orquestal haya llamado la atención de RICHARD WAGNER quien pudo haberla apreciado como un modelo anticipado de lo que serían sus grandes composiciones operísticas. La vigencia actual de esta obra se debe en parte a la exhumación que llevó a cabo MARIA CALLAS (1) en los años cincuenta al par de otras obras que cantó maravillosamente por aquella época y que vivían en un injusto olvido (tal el caso de la MEDEA de CHERUBINI). Así MARIA CALLAS situó a NORMA en un justo lugar de reconocimiento del público mundial. Cuando estudié el rol de FLAVIO supe que JOSÉ CARRERAS había hecho su debut en la opera precisamente con este personaje, nada menos que junto a MONSERRAT CABALLÉ, FIORENZA COSSOTO y BRUNO PREVEDI -quién debió reemplazar a MARIO DEL MONACO– en el TEATRO LICEU de BARCELONA. Esto sucedió un 8 de enero de 1970 y fue el puntapié inicial para su dilatada carrera. Por mi parte, me alegra muchísimo haber hecho mis primeros pasos a través de esta fantástica opera.
Afiche de NORMA de BELLINI en el TEATRO ROMA de AVELLANEDA, 12/12/2003

(1) La gran soprano CLAUDIA MUZZIO, apenas una generación anterior a la CALLAS, que además fue asidua protagonista en nuestro TEATRO COLON, fue iniciadora en esta tarea de recuperar grandes títulos del belcanto para el repertorio lírico mundial.
